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RADIO UNO SANTA ELENA.

Por qué Frigerio suma apoyos en la UCR

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La dirigencia radical que juega con Frigerio lee encuestas que lo ubican como el claro elector de 2023. En esos datos justifican el respaldo que el candidato a gobernador del PRO cosecha en la UCR. Hoy hay más intendentes radicales apoyando a Frigerio que a Galimberti. Es, de algún modo, un regreso a la época del Frigerio ministro.

En los sondeos que circulan entre la dirigencia que milita con Rogelio Frigerio hay un dato que llama la atención. Cuando se miden los frentes electorales mayoritarios, las diferencias de Juntos por el Cambio sobre el Frente de Todos nunca superan el 10%. Hay lugares de la provincia en que se achica al 5%  y distritos especiales, como Santa Elena, donde gana el peronismo.

Pero cuando se pregunta por candidatos, el promedio a favor de Frigerio supera los 20 puntos. “Está claro que el que tracciona es el candidato a gobernador, lo saben todos los candidatos a intendentes que se quieren pasar para acá, porque perciben en sus pueblos que la gente lo quiere votar a Frigerio y no saben quién es (Pedro) Galimberti”, afirma un dirigente de la UCR que asegura no tener nada en contra del ex intendente de Chajarí. “Lo único que quiero es que seamos gobierno”, diferencia.

Ven en el armado de Galimberti una debilidad que se profundizó luego de que el intendente de Crespo, Darío Schneider declinara su postulación a la gobernación dentro del espacio y de alguna manera, habilitara los movimientos que se produjeron en el departamento Paraná, con los intendentes de Viale, Carlos Weiss; de Villa Urquiza, Manuel Tennen y de María Grande, Héctor Solari migrando a las filas de Frigerio.

“Todos se están pasando para acá, no sé con quién van a armar. Van a necesitar un centenar de intendentes.  Si a nosotros nos está costando en algunos lugares ¿te imaginás con la poca expectativa que genera Pedro?”, observa el mismo dirigente de la UCR.

Hay un antecedente que se recuerda en el radicalismo. Cuando en 2015 Atilio Benedetti no consigue que le den el doble pegado de su boleta de gobernador con los postulantes a presidente, Ernesto Sanz por la UCR y Mauricio Macri por el PRO. Ningún candidato a intendente de la UCR quiso pegar sólo con Sanz, todos querían ir con Macri, que era el favorito. Por la falta de apoyo en la interna radical, Benedetti se terminaría bajando.

Todos con Frigerio

En las filas de Galimberti advierten que la simultaneidad electoral representaría un problema para los radicales que apoyan a Frigerio, si el candidato a gobernador decidiera pegar su boleta con un postulante a la presidencia del PRO.

En Paraná, por ejemplo, las elecciones simultáneas podrían arrojar una boleta sábana que tenga a Horacio Rodríguez Larreta Presidente, Frigerio Gobernador y Emanuel Gainza Intendente. Sería una boleta PRO, más allá de las mujeres, eventualmente radicales, que pudieran completar las fórmulas. No cambiaría en nada si hubiera mujeres para la presidencia (Patricia Bullrich) y para la intendencia (Ayelén Acosta). Por como están hoy las cosas, son las dos variantes más posibles: Larreta o Bullich y Gainza o Acosta. Todos del PRO.

Cerca de Frigerio dicen que ese problema se resolverá con las fórmulas cruzadas (del PRO y de la UCR) que esperan se terminen anotando para las PASO. No va a ser –remarcan– como en 2015, cuando se enfrentó el PRO (Macri) contra la UCR (Sanz).

Agregan que a Galimberti no le va a resultar sencillo mostrar a la UCR por un lado y al PRO por el otro, cuando en la interna del año pasado llevó en segundo lugar de su lista a una candidata del PRO, Mariana Salinas, del sector que lidera en Concordia Roberto Niez, el único dirigente de la primera línea del PRO entrerriano que en 2020 se atrevió a enfrentar en la interna partidaria a la lista de Frigerio.

Los radicales que hoy acompañan al ex ministro del Interior del gobierno de Mauricio Macri no olvidan que los intendentes de su partido –entre los que estaban Galimberti y Schneider–  fueron los principales aliados de Frigerio dentro de la UCR. En el anterior período, de los 29 jefes comunales de Cambiemos, 27 eran radicales y ninguno quería perderse el beneficio del ministro que también manejaba la obra pública.

En esa condición de aliados, los intendentes jugaron con Frigerio, por ejemplo, en contra de la resolución del congreso de la UCR que, controlado por Atilio Benedetti, en marzo de 2018 decidió la conformación de un interbloque en la legislatura entrerriana. Esa fue la primera rebelión de importancia en el radicalismo entrerriano hacia el modo de conducción política de Frigerio dentro de Cambiemos. Y fue protagonizada por Benedetti, hoy el principal aliado del candidato del PRO. Entre los intendentes que jugaron con Frigerio estaba también Sergio Varisco.

Casi todos los radicales, ahora o hace cuatro años, jugaron con Frigerio.

Mayoría cómoda

De los 23 intendentes de Juntos por el Cambio, 15 están actualmente con el ex ministro de Mauricio MacriDiez de ellos son radicales: Bruno Sarubi (La Paz); Susana Lambert (Villa Elisa); Domingo Maiocco (Victoria); José Gillig (Bovril); Darío Pfening (Alcaráz); Pablo Soreira (Sauce de Luna) y Francisco Pasinato (Gobernador Mansilla) Carlos Weiss (Viale), Manuel Tennen  (Villa Urquiza) y Héctor Solari (María Grande).

Los restantes son del PRO: Verónica Berisso (Gualeguay); Exequiel Donda (San Benito) y Hernán Besel (Basavilbaso) y vecinalistas: Gustavo Vergara (Alianza Ramirense) y Maurico Davico (Pueblo Belgrano).

Con Galimberti quedan ocho intendentes. Siete son de la UCR: Darío Schneider (Crespo), Hernán Kisser (Hasenkamp), Luis Schonfeld (María Luisa); Carlos Lencina (Hernandarias); Rafael Cavagna (Nogoyá); Ramón Cornejo (Caseros) y Genaro Udrizar (1º de Mayo). Y uno del socialismo, Marcelo Borghesan (Chajarí).

Que el líder del PRO posea actualmente el respaldo de la mayoría de los intendentes de JxC es un dato potente para cualquier armado electoral. Pero también simbólicamente fuerte, si se toma en cuenta que la decisión de darle la interna nació en el radicalismo, justamente, de los intendentes.

A principios de 2021, el grupo de los intendentes que se bautizó Construir constituyó la principal novedad en la UCR entrerriana de la última década, en tanto era protagonizada por una nueva generación de dirigentes, que se proponía ser la expresión del grueso del radicalismo para ofrecer una alternativa propia para la gobernación y emanciparse de Frigerio, que venía resolviendo sobre la vida del centenario partido desde 2015.

También significaba un experimento político, ya que pretendía convertir a los intendentes en una línea interna provincial. El experimento mostró sus defectos a poco de andar. Con el correr del año electoral (2021), entre la dirigencia radical fue ganando el dato empírico de las encuestas que mostraban a Frigerio como el favorito.

El pragmatismo de la dirigencia radical golpeó incluso en uno de los pilares originales de Construir: el intendente de La Paz, Bruno Sarubi, fue el primero de los jefes comunales en cambiar de bando. Aunque en su caso había además una razón de alineamiento político. Sarubi dio ese paso enrolado en Evolución Radical, la línea nacional que lidera Martín Lousteau, el radical que cerró con Frigerio el acuerdo electoral más importante en Entre Ríos: el senador porteño logró que una ignota dirigente radical como Marcela Ántola terminara encarnado la primera candidatura radical en la lista que encabezó Frigerio en 2021. Con el apoyo al líder del PRO, Lousteau fabricó en Entre Ríos un voto para el bloque de Evolución en la Cámara de Diputados.

Mitad y mitad

De todos los sectores internos de la UCR de Entre Ríos que jugaron con Frigerio, Evolución fue el único que obtuvo una banca en las elecciones de 2021. La segunda banca radical fue para Galimberti, que entró por la minoría luego de enfrentar a Frigerio en la interna.

Es decir que de las tres bancas en la Cámara de Diputados de la Nación que ganó Juntos por Entre Ríos, una fue para el PRO (Frigerio) y dos para la UCR: una para los radicales que acordaron (Ántola)  y otra para los que le dieron la interna a Frigerio (Galimberti). La mitad para cada uno. En las elecciones de 2023 hay muchos más cargos para acordar y disputar.

Fuente: Página Política

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