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RADIO UNO SANTA ELENA.

Cuando las palabras lastiman a los docentes.

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Por Víctor Hutt (*)

La escuela entrerriana atraviesa un nuevo conflicto en estos tiempos, que parte de una crisis que no se visualiza desde la sociedad, pero la vivimos diariamente en nuestras escuelas.

Las escuelas sufren falta de presupuestos indispensables para su normal funcionamiento, para limpieza, para mantenimiento, para reparaciones que se hacen indispensables, falta de cargos para cubrir las necesidades, los y las docentes nos tenemos que hacer cargo de contener los problemas sociales que se visualizan en el seno de las escuelas y no contamos con organismos estatales que nos acompañen, el COPNAF no nos da respuestas ante las necesidades, simplemente porque no tiene una estructura que le permita comprometerse con las necesidades, los equipos técnicos psicopedagógicos como el SAIE y EOE resultan por demás insuficientes para atender nuestros problemas y a toda esta situación, etc.

Muchas de estas situaciones no se visualizan desde fuera del sistema educativo, simplemente porque nos hacemos cargo y sostenemos las escuelas con nuestro esfuerzo diario.

Pero no sólo el conflicto se manifiesta en las condiciones de nuestras escuelas sino que también se expresa en un salario que viene perdiendo poder adquisitivo desde el año 2015, que tuvo una fuerte pérdida en el 2020 y que en los meses de este año muestra nuevas pérdidas que nos siguen empobreciendo, se lo reclamamos al gobierno de diferentes formas y no tenemos respuestas satisfactorias, el proceso inflacionario nos sigue destruyendo el salario cada mes y la propuesta salarial que recibimos nos asegura volver a perder salario en los meses siguientes, mientras tenemos que escuchar y leer en la prensa a un gobernador que le dice a toda la sociedad que los docentes no vamos a perder salario contra la inflación y tanta mentira ya no se puede soportar.

Llegó el tiempo de decir basta y no nos quedan alternativas para iniciar un plan de lucha, porque el diálogo solo sirvió para entretenernos y seguir perdiendo salario.

Pues bien, ante esta justa medida de fuerza aparece en escena el presidente del CGE, Martín Muller, el mismo que no aparece jamás por nuestras escuelas a darnos solución a las necesidades, el que se corre de su responsabilidad y todo se le va resolviendo con el esfuerzo de la docencia, el mismo que preside un sistema educativo que funciona en base al esfuerzo docente, porque si fuera por su compromiso, la mayoría de las escuelas deberían estar cerradas.

Nuevamente Müller toma su rol de perro del patrón, sale a defender al gobernador lastimando a la docencia, su expresión en los medios es lastimosa: “La dirigencia gremial docente desprecia el derecho de los niños y las niñas a la educación”, y en realidad es una agresión al corazón de la docencia, porque Müller sabe que la medida fue decidida en una forma democrática ejemplar, luego de realizar asambleas en todas y cada una de las escuelas de la provincia, una decisión democrática que no se acostumbra observar en otros lugares de toma de decisión por los que se mueve el funcionario, el mensaje de Müller pretende esconder su falta de respuestas, su falta de intensión de encontrar soluciones al conflicto y volcar toda la responsabilidad en esos mismos docentes que sostienen con su esfuerzo el sistema educativo.

El gobierno entrerriano tiene los recursos económicos para solucionar el conflicto con la respuesta necesaria, que implica un aumento salarial que impida que sigamos perdiendo contra la inflación y que comience a recuperar parte del salario perdido en años anteriores y que sea el disparador de la recuperación del salario del resto de los trabajadores de sectores privados, pero elige atacar a la docencia, elige hablar de desprecio por la educación de parte de los trabajadores que la sostienen, elige ser el perro del patrón nuevamente, vaya todo nuestro repudio para estas lamentables declaraciones.
 

(*) Docente de Concepción del Uruguay

Fuente: Análisis.

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