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“Se acostumbraron demasiado al silencio del radicalismo”.

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Rogel puso en valor el protagonismo de Morales como titular de la UCR. El jujeño fijó posición sobre la deuda y molestó a dirigentes del PRO y a editorialistas de medios porteños. “Pondrá al radicalismo en el lugar que corresponde. No será dama de compañía sino actor protagónico de una coalición que se prepara para un ejercicio de gobierno distinto”, aseguró.

Contrarreloj, el gobierno argentino lleva adelante las negociaciones para un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

En este contexto, hubo debate interno en el seno de Juntos por el Cambio respecto de la relación que debía sostenerse con el oficialismo. La postura de Gerardo Morales, flamante presidente de la Unión Cívica Radical (UCR) levantó polvareda cuando reclamó otra actitud a la oposición y marcó la responsabilidad de la fuerza que integra en la toma de una deuda que hoy se hace impagable.

En el PRO lo castigaron duro así como también se lo cuestionó desde la editorial de algunos medios porteños.

El dirigente de Entre Ríos, Fabián Rogel, interpretó el malestar de los aliados del radicalismo en JxC. “Me parece que no se esperaban este renacer del radicalismo. Comienzan a darse cuenta que la intención de Morales no es un radicalismo que sea un buen socio, si no construir en Juntos por el Cambio, para el 2023, una relación de fuerzas de más equilibrio, que permita un ejercicio distinto del gobierno”, dijo.

En diálogo con Página Política, sostuvo que “un partido que fue tantas veces gobierno a nivel nacional, que fue once veces gobierno en esta provincia no puede ser un mero espectador. Este es un partido que está dispuesto a participar de las ideas, a discutir, a fijar posición. Morales tiene claro esta visión y produce un cambio valioso para una UCR que no pudo llevar candidato a vicepresidente y en la última elección tuvo que soportar que ese lugar lo ocupara Miguel Ángel Pichetto. Es mucho”, graficó.

“Se han acostumbrado al silencio del radicalismo cuando fuimos gobierno en la República Argentina. Pensaban que solamente íbamos a ser dama de compañía. Y lo de Morales no tiene que ver con romper nada sino con poner en valor la centralidad de un partido con un desarrollo político muy fuerte”, remarcó Rogel.

De ser gobierno

El dirigente de Paraná descartó que pueda haber sorpresas en las jugadas de Morales. “Es de los pocos dirigentes en el conjunto nacional que siempre ha disputado poder”, dijo y recordó la posición del jujeño en la Convención radical de Gualeguaychú que selló la alianza con el PRO.

“Él mocionó, y yo fui parte de esa alternativa, que no se cerrara una alianza para ir pura y exclusivamente a los brazos del PRO. Creíamos que la herencia que se iba a recibir en un país complejo ameritaba la incorporación a la coalición de sectores del peronismo”, recordó Rogel que interpretó que finalmente esas conversaciones con el peronismo debieron darse de todos modos durante los cuatro años del gobierno de Mauricio Macri: “Para sancionar las leyes hubo que negociar todo el tiempo con los gobernadores justicialistas, ley por ley. Lo que no quisieron hacer por recomendación de Jaime Durán Barba, tuvo que lograrse, en los hechos, en la negociación con el peronismo, tarea que le tocó a Rogelio Frigerio”, señaló Rogel con relación al exministro del Interior de Macri. Atribuyó a ese rol el hecho que hoy “haya algunos que lo miren de reojo a Frigerio, como Lilita Carrió, que no tienen la mínima idea del ejercicio del poder. No se dan cuenta que gobernar requiere de táctica y estrategia, de dialogar, negociar, conceder para lograr encaminar un gobierno”.

Volvió Rogel a enfocar sus argumentos con relación a la postura de Morales que “colocará al radicalismo como eje central de la construcción política, provincia por provincia. Esto es lo que molesta a alguna dirigencia del PRO, que la UCR deje de ser dama de compañía. Se han acostumbrado demasiado al silencio radical”, insistió.

“Esa centralidad del radicalismo se va a expresar en que haya varios candidatos a presidente. Cuantos más mejor, pero no para ser un sparring como fue Ernesto Sanz, simulando una pelea, sino para lograr una centralidad que enriquezca la alianza, con uno o varios actores que aporten una perspectiva importante”, distinguió las distintas etapas de la UCR.

En Entre Ríos

Esa jerarquización del radicalismo, puertas adentro de Juntos por el Cambio, tiene para Rogel una interpretación particular en el caso de Entre Ríos: “En esta provincia se destaca con claridad la figura de Frigerio. Y sin embargo, la presencia territorial no es del PRO sino del radicalismo”.

Para el dirigente, las PASO ya expusieron ese mapa y esa distribución de poder. “El radicalismo tendrá que ser parte protagónica de una discusión de poder. En el radicalismo no podemos seguir disputando la interna radical cuando lo que se discute es ganarle o no ganarle al peronismo la Gobernación”.

“El radicalismo tendrá que ver, si no disputa la Gobernación, si va por la Vicegobernación, si tiene los espacios de poder que plasmen un equilibrio en la construcción política. No creo que sea complejo en Entre Ríos. No será difícil porque siempre tuvo el radicalismo, en el reparto de poder, una presencia muy fuerte”, dijo.

“Hay una figura que ya se puso a consideración, que surge como una figura importante (dijo en relación a Frigerio) en términos electorales. Y un radicalismo fuerte como el de Entre Ríos logrará consolidar un equilibrio que sirva a los efectos concretos para ser gobierno en Entre Ríos donde, en 40 años de democracia, 32 fueron de gobiernos peronistas”.

Insistió en este sentido con la necesidad de tener “un radicalismo con una actitud madura de cara al 2023”, lo que para Rogel es “dejar de disputar la interna radical para ir a disputar el poder”.

Fuente: Página Política

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