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RADIO UNO SANTA ELENA.

Educación: se abre un escenario complejo para el año próximo.

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Luego del desgranamiento que provocó la pandemia, la provincia modela una estrategia para revincular a alumnos y estudiantes que no pudieron adaptarse a la virtualidad. El fenómeno alcanza a la escuela primaria pero sobre todo a la secundaria, donde ya había marcas de desinterés previas al aislamiento. Completar el proceso es uno de los objetivos del 2022.

Una mirada de balance educativo del 2021, remite a las secuelas del 2020, y a los cimbronazos que provocó la pandemia, que aún se sienten.

A la desigualdad de acceso a recursos tecnológicos y conectividad, que quedó al desnudo con la puesta en marcha de clases a distancia para evitar perder contenidos y conocimientos, se vino a sumar la falta de empleo de muchas familias y una inflación que al galope dejó a muchos niños y niñas -y sobre todo adolescentes- en el camino.

Saber quiénes son esos estudiantes y reinsertarlos en el sistema educativo, fue la gran meta de este año.

“Empezamos 2020 con proyectos ambiciosos que rápidamente chocaron con la pandemia y hubo que recalcular. Una de las falencias con que nos encontramos fue que la base de datos nominales de estudiantes era útil para sacar conclusiones estadísticas pero no para identificar los estudiantes a los que se refería, información que es vital si la idea es ir en su búsqueda”, apuntó en diálogo con EL DIARIO, Claudia Azcárate, responsable de la Dirección de Información, Evaluación y Planeamiento Educativo del Consejo General de Educación, un área fundamental para encarar políticas educativas ancladas en datos precisos.

Con esa información en la mano, la Provincia puso en marcha el programa Presentes que luego se acopló al plan nacional Acompañar para así buscar, encontrar y acercar a los chicos de nuevo a las aulas.

“Es un programa territorial que articula con otras instituciones como asociaciones civiles, clubes, y distintos actores de sociedad civil para unificar esfuerzos y hacer ese trabajo de revinculación. Hay dos figuras claves. Una es la del promotor que va casa por casa del alumno o alumna; lo acerca a la escuela y junto con el estudiante arma un plan de reingreso. La otra figura clave es la de los acompañantes que se ubican entre la casa, el nodo y la escuela. El nodo es el lugar en el que se hace apoyo escolar y afectivo para que cada uno pueda sostener la escolaridad y una vez que fueron reinsertados al sistema, se les ofrecen además otras actividades deportivas y culturales”, detalló Azcárate.

Números

En distintas oportunidades, diversos funcionarios del CGE, cuando se los interrogaba sobre la cantidad de chicos y chicas que habían quedado desvinculados de la escuela, compartieron números estimativos, no coincidentes. La diferencia en esta ocasión es que se sabe cuántos son y los que aún falta salir a buscar.

Al ser consultada sobre tales cifras, Azcárate indicó que, “en 2020 se desvincularon 18.265 gurises. De esos, 9.354 se revincularon en 2021. Un total de 4.500 de los niveles primario y secundario retomaron los estudios a partir de la puesta en marcha de acciones del programa Presentes y luego el Acompañar. En 2022 vamos por otros 8.911 estudiantes”.

Por lo que se lee, para el año que viene queda bastante tarea por delante.

Ahora, en un desglose nivel por nivel, que facilitó la funcionaria, se dejan ver los números más finos y con ellos, cierta proyección. “En nivel inicial durante el año 2020 hubo un total de 1.137 estudiantes con vinculación nula (775 de gestión estatal y 322 de gestión privada), esto es que se inscribieron pero prácticamente no entregaron trabajos. Y en 2021 de esos estudiantes se encuentran cursando 887 (604 de gestión estatal y 283 de gestión privada)”.

En primaria se registró un total de 4.315 estudiantes con vinculación nula, la gran mayoría de ellos de escuelas de gestión estatal. En este año se logró que 2.597 regresen a las aulas y cursen las diferentes clases.

El problema mayor se presenta en la secundaria. El año pasado “hubo un total de 12.817 estudiantes con vinculación nula (12.280 de gestión estatal y 537 de gestión privada) encontrándose cursando en el 2021 de esos estudiantes 5.869 (5.699 de gestión estatal y 170 de gestión privada)”, indicó la entrevistada.

“Sabemos que para 2022 todavía quedan chicos y chicas que no están en el sistema pero ya sabemos quiénes son para ir a buscarlos y fortalecer así las trayectorias de quienes no se fueron pero que no pudieron sostener la escolaridad. Ese es el desafío para el próximo año. En ese sentido, la vuelta a presencialidad fue una apuesta fuerte -que tuvo sus resistencias- pero en términos educativos fue muy importante, la valoramos porque permitió la revinculación. Reconocemos el esfuerzo de toda la comunidad educativa, la familia, escuela y docentes, porque no es lo mismo ir a la escuela que no ir, menos aun cuando no se cuenta con los medios para sostener una educación a distancia”, subrayó.Foto: Juliana Faggi. EL DIARIO.1 of 1  

En 2020 “hubo un total de 12.817 adolescentes con vinculación nula y 5.869retomaron clases este año”.

Mapa entrerriano

Las complejidades de la continuidad o no de los estudios estuvieron signadas no tanto por uno u otro lugar del territorio entrerriano sino en todos los casos, por la variable económica. Eso afirmaron unos y otros especialistas en educación, en distintas entrevistas. No obstante, se cruzaron otras variables que ameritó el accionar de múltiples áreas de Gobierno.

“En zona de Islas no fue peor que en el norte de la provincia. En todos lados la complejidad estuvo asociada a los niveles de vulnerabilidad: donde hay menos recursos y menos presencia del Estado es más difícil porque se suman otros factores como la falta de empleo, por ejemplo, que hacen necesarias otras intervenciones de Salud, Copnaf, Desarrollo Social”, remarcó Azcárate. En esa línea puso en valor el trabajo de docentes que, a pesar de la falta de recursos y condiciones, sostuvieron el vínculo pedagógico y exploraron en fórmulas para afrontar las dificultades de educar mediados por los dispositivos tecnológicos.

Adolescentes

Según lo que se desprende de la lectura de los números de la educación entrerriana, el escollo de dimensiones mayúsculas está en el nivel medio, es decir con la población adolescente. “Es una situación que ya se venía dando en la escuela secundaria, un problema de institucionalidad que se profundizó con la pandemia. De por sí, antes de la pandemia ya era difícil lograr que los adolescentes se comprometan con la escuela. Con el distanciamiento y el aislamiento ese vínculo se debilitó aún más, tanto en los casos en que se contaba con recursos técnicos y económicos como en los que no”, detalló Azcárate. Acto seguido agregó que, “entre los estudiantes secundarios se observa un mayor abandono escolar y es más difícil hacer la revinculación porque algunos no tienen edad para sumarse a la educación de adultos, entonces hay que ir a buscarlos con una propuesta que de verdad los motive”.

Por ello, este año desde el CGE se insistió con jornadas docentes para mejorar la enseñanza en la secundaria. “Repensarla y que pudiera atender estas cuestiones ligadas con adolescentes, es la meta”, añadió.

Recursos

Durante el diálogo con la responsable de Planeamiento Educativo, surgió la pregunta sobre la implicancia del regreso del plan Conectar Igualdad a mediados de este año, que significó que varios estudiantes puedan contar con su netbook.  “Es una política imprescindible, hasta 2015 se distribuyeron 5 millones de computadoras y es un derecho acceder a esos bienes y nuevas competencias. Actualmente se están repartiendo en primer año de secundarias urbanas y en primer ciclo de secundarias rurales que tienen menos matrícula. Se llegó a unas 340 escuelas de la provincia”, repasó.

Saber quiénes son los estudiantes y reinsertarlos en el sistema educativo, fue la meta del 2021 del CGE.

Por otra parte, trajo a colación otras líneas de trabajo que apuntan a la justicia educativa. “Lo que hicimos este año fue generar condiciones de institucionalidad. Durante la pandemia titularizamos 600.000 horas cátedra para que quienes estaban en situación de interinato o suplencia desde hace mucho, puedan acceder a la titularidad y queremos avanzar en proyectos de concentración horarias que permitan otras dinámicas institucionales. Además, estamos avanzando en concursos para cargos de ascenso y de este modo poder contar con rectores/as estables que hayan pasado por un proceso de formación y concurso”, señaló.

Lectura

Entre las materias pendientes figura la necesidad de poner el acento en las habilidades de lectura y escritura. “En educación primaria encontramos que la lectura y escritura es un punto débil de nuestro sistema educativo. Hace poco se conocieron los resultados de la evaluación de la Unesco y Argentina muestra unos números bastante preocupantes. Nosotros estamos llevando adelante el plan “A leer” para que ningún niño termine el tercer grado sin acceder a la lectura y la escritura plena”, detalló.

En 2020 “hubo un total de 12.817 adolescentes con vinculación nula y 5.869retomaron clases este año”.

Descenso en los aprendizajes

Recientemente se dieron a conocer los resultados del Estudio Regional Comparativo y Explicativo (ERCE) realizado por la Unesco en el 2019 en los 16 países de América Latina y el Caribe. Las conclusiones no son muy alentadoras para toda la región, pues revelaron un descenso general tanto en Lengua, como en Matemática y Ciencias. Los porcentajes revelados demuestran que América Latina enfrenta una severa crisis en materia educativa y que en un futuro inmediato deberá avanzar en el logro de los aprendizajes fundamentales.

«Los resultados obtenidos siguen siendo bajos y en la mayoría de los países no se observaron mejoras en el tiempo», detalló Unesco sobre las conclusiones de las pruebas ERCE efectuadas en el 2019 en alumnos de tercero y sexto grado de primaria.

Cabe acotar que de dicho estudio participaron estudiantes de Argentina, Brasil, Colombia, Cuba, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana y Uruguay.

Para 2022 se espera poder reinsertar a los 8.911 estudiantes entrerrianos que, en pandemia, quedaron fuera del sistema. Foto: Gustavo Cabral

Según los resultados, en lectura, los alumnos de tercer grado, con un promedio del 44,3%, se sitúan en el nivel más bajo de desempeño y, en Matemática, lo hace el 47.7%. En sexto grado, en tanto, alcanzan el nivel de más bajo desempeño el 23,3% en Lectura, 49,2% en Matemática y 37,7% en Ciencias.

Jean Gough, directora de Unicef para América Latina y el Caribe, advirtió a los decisores de políticas públicas: «Antes de la pandemia, pese a que la mayoría de los niños estaban en la escuela, la región ya enfrentaba una crisis de aprendizaje. Este era el nivel prepandemia, veinte meses después con las escuelas cerradas, América se enfrenta a una crisis que se traducirá en el aumento de la deserción escolar y una profundización de las brechas de aprendizaje».

Los resultados son motivo de gran preocupación. «La educación en toda la región está sobre cimientos endebles, lo que no es solo una injusticia para los niños, traba el desarrollo económico y social en una región en la que se necesita una mayor educación», dijo Stefanía Gianini, subdirectora general de educación de Unesco.Foto: Juliana Faggi. EL DIARIO.1 of 1  

Saber quiénes son los estudiantes y reinsertarlos en el sistema educativo, fue la meta del 2021 del CGE.

Habilidades

El Estudio Regional Comparativo y Explicativo produjo otros aportes valiosos. Reveló que los estudiantes que se sitúan en el nivel más bajo de desempeño en Lectura, en tercer grado, no pueden localizar información en un texto, a menos que aparezca muy destacada.

En sexto grado, en tanto, los y las estudiantes no son capaces de inferir información, cuando para hacerlo deben comprender globalmente o conectar ideas secundarias o específicas que se presentan en las distintas partes de un texto.La pandemia, un antes y un después1 of 4  

Reforzar habilidades y competencias en lectura y escritura, es otro de los desafíos de la política educativa más inmediata. Foto: Juliana Faggi. EL DIARIO.

Por su parte, el ministro de Educación de la Nación, Jaime Percyck, en un comunicado oficial, a la luz de estas cifras, sostuvo que los puntajes obtenidos por Argentina en casi todas las áreas evaluadas se ubican por “debajo del promedio regional”, mientras que en las últimas pruebas realizadas por Unesco en 2006 y 2013 “los puntajes de nuestro país se ubicaban al mismo nivel o por encima de dicho promedio”. Además, argumentó que en las asignaturas de Matemática y Lengua los puntajes promedios (3ero y 6to grado) obtenidos por Argentina en 2019 “son significativamente inferiores” a los alcanzados en las pruebas desarrolladas por Unesco en 2006 y 2013.

Fuente: El Diario

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