Palabras para la VIDA…

Por Mirna Segovia.(*)

El director de Radio Uno Santa Elena ha tenido la gentileza de invitarme a escribir una columna de autor en su página digital. No puedo más que estar sumamente agradecida.

Espero poder abrirles una ventana a un pequeño mundo de “palabras para la vida”, tal como he denominado a este espacio.

Sí, para la “vida”, porque considero que demasiado rodeados estamos de palabras que no hacen más que hundirnos en el desánimo, en el adormecimiento, en el sentido mortífero de la existencia.

Compartir “palabras para la vida”, es para mí poder expresar en cualquier circunstancia, aún las dolorosas, las palabras que muestren las “posibilidades”, las “fortalezas”, el valor de los esfuerzo e intentos de cambio para la superación, las virtudes, las soluciones posibles, la belleza, los sueños que impulsan el caminar a las personas. Todo ello está en cada uno de nosotros, en nuestras relaciones y en nuestro entorno. En definitiva, es detener el tiempo por unos instantes y contemplar la vida acariciándola con palabras que la animen de sentidos positivos para la existencia. No significa negar lo duro de muchas circunstancias, sino mas bien es esquivarle a los designios de fatalidad.

Las palabras con las cuales nos referimos a los demás, a nosotros mismos, a los hechos y a las cosas tienen poder; no son estériles, inocuas.

Las palabras nunca nos son indiferentes, para bien o para mal siempre nos afectan. Crean realidades: crean pensamientos, imágenes mentales, emociones y acciones.

Las palabras enferman o curan, destruyen o construyen; quitan o restituyen, acarician o golpean; encubren o develan; confunden o aclaran; alteran o calman, aplastan o levantan…

A la palabra que puja por salir y se le niega el camino queda en el cuerpo, pero encuentra su propia forma de manifestarse: con un dolor o enfermedad o modos creativos y saludables para exteriorizarse.

Hay maneras de expresar las palabras. A veces logramos decirlas como queremos, otras como podemos. El acto de la expresión de las palabras forma parte de otro más complejo que es el de la comunicación, el cual vamos aprendiendo a lo largo de la vida, no sin un cúmulo de tropiezos.

¿Qué palabras utilizamos para pensarnos y decir acerca de nuestra realidad y para relacionarnos?

En un mundo tan lleno de palabras solemos ser esponja de las peores palabras y aceptarlas como la única realidad posible: las de la desvalorización, la perspectiva negativa de las cosas, de las personas y de los acontecimientos.No caigamos en esta trampa.

Qué hermoso y que bien nos hacen las palabras que desvelan el sentido positivo de la existencia, aún al referirse a los actos y hechos pequeños, y cotidianos.

Abro hoy, en estas letras, en esta columna, una ventana donde expreso con palabras aquello en lo que voy encontrando un sentido positivo de la existencia y el sentido que atribuyo a aquello que voy encontrando.

…Y lo ilustro con una imagen…Pero del mundo de las imágenes hablaremos otro día.

Mirna Segovia.

(*) Psicóloga, profesora e investigadora.
Actualmente se dedica a la formación y a escribir sobre la persona, sus costumbres, su relación con los demás, su entorno y la búsqueda de Dios.
Admiradora de la fotografía y del arte costumbrista argentino suele ilustrar sus escritos con creaciones propias o de artistas regionales.

Ha publicado en co-autoría el libro ” Acompañamiento pedagógico domiciliario” : una investigación sobre el aprendizaje de niños en contexto domiciliario y la relación familia -escuela.

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